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“¡Llama ahora!”

La programación de las televisiones españolas está cada vez más repleta de concursos telefónicos que ofrecen suculentas sumas de dinero. Las asociaciones de telespectadores consideran “una estafa” este tipo de programas, cuya existencia se escuda en un vacío legal. Además, aseguran que muchas televisiones no saldrían adelante sin estos espacios tan rentables.

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Aquí se gana, La llamada millonaria, Adivina quién gana esta noche, ¡Suerte por la mañana!, Ganas de ganar, Despierta y gana... Todas la televisiones privadas españolas cuentan con concursos televisivos en sus parrillas. Aparecieron hace unos años en horario de madrugada, pero actualmente también les han hecho un hueco en la programación matinal.

No se conocen las cifras de facturación de estos concursos, pero en el sector se habla de “cientos de millones de euros a lo largo de un año”. La associación Telespectadors Associats de Catalunya (TAC) asegura que estos concursos “son la mejor forma de financiación de las cadenas de televisión”, ya que son programas baratos que salen muy rentables. La responsable jurídica del TAC, María José Soler, indica que con la reducción de publicidad que está provocando la actual situación económica, están aumentando los concursos telefónicos en televisión. Soler asegura que cuando habla con las cadenas, especialmente las locales, le contestan que “sin estos concursos, tendríamos que cerrar mañana mismo”.

Estos espacios siempre siguen la misma mecánica. Ofrecen grandes cantidades de dinero a la persona que resuelva un sencillo juego o responda correctamente a una pregunta obvia. Los presentadores utilizan técnicas de persuasión para animar a los espectadores a llamar, hablándoles de tú a tú y haciéndoles creer que son los únicos que saben la respuesta correcta. Un ejemplo lo vimos en el concurso Aquí se gana, emitido en Telecinco: “Yo sé que la pregunta es difícil, pero si tú sabes la solución ¡no dudes en llamarnos ahora mismo!”.

Los cronómetros son un recurso habitual en estos espacios. Dan uno o dos minutos de tiempo para que los espectadores llamen, asegurando que al llegar a cero atenderán una llamada. Pero la cuenta atrás termina y las llamadas no entran en directo. El presentador anuncia entonces que abren otra línea telefónica, sin indicar cuántas líneas hay en total, y ponen en marcha otro cronómetro que tampoco dará paso a ningún participante. Cuando la cuenta atrás llega a su fin, ofrecen otra pista a los espectadores (por si quedara alguien que aún no supiera la solución correcta) y siguen minutos y minutos sin pasar ninguna llamada en antena.

Presentadoras con muy poca ropa, música electrónica a todo volumen y movimientos rápidos de cámara son elementos que no suelen faltar en estos concursos para atraer la atención de los espectadores. En ocasiones el presentador anuncia que el programa está llegando a su fin, con lo que el premio puede quedar desierto si nadie llama. Luego, evidentemente, el concurso se alargará media hora más. Algunos programas, incluso, han llegado a simular el final del programa: bajan la iluminación del plató y retiran partes del decorado, anunciando que el programa está en su último suspiro y necesitan una llamada porque la entrega del premio es inminente. Minutos más tarde, el juego aún continua.

Pero parece que todas esas estrategias funcionan y los espectadores terminan por caer en la trampa y llamar. “A esas horas de la mañana o de la madrugada suelen mirar la televisión personas mayores o gente que no puede dormir”, comenta el portavoz de la organización FACUA-Consumidores en Acción, Rubén Sánchez. “Saben que es el tipo de público que suele llamar, y se aprovechan de su inocencia, o desesperación de conseguir dinero fácil y rápido”.

Cuestión de suerte

Para saber cómo funcionan estos concursos telefónicos, decidimos ponernos en contacto con una de las empresas que ofrece estos servicios, y nos identificamos como un concursante habitual. Marcamos el teléfono de Llama TV, una productora responsable de 17 espacios de concursos telefónicos en televisiones españolas, entre ellas Antena 3, Cuatro y La Sexta. Al séptimo tono, una operadora nos coge el teléfono.

  • Llama Televisión, dígame.
  • Es el Departamento de Atención al Cliente del concurso, verdad?
  • Sí, dígame.
  • Buenos días. Yo soy muy aficionado al programa Despierta y gana de La Sexta y llamo todas las mañanas, pero nunca me pasan en directo. Querría que me contara qué criterio siguen para seleccionar las llamadas.
  • Vale... Espere un momento. A ver, dígame su teléfono y ahora nos pondremos en contacto con usted.

Entendemos que la operadora tenía que consultar la respuesta, aunque nos sorprende que en el Departamento de Atención al Cliente no estén preparados para atender a los clientes. Pasado un rato, nos vuelve a llamar la misma chica. La conversación se alargará 10 minutos, con algunos momentos de cierta tensión. La voz que nos atiende contesta despacio y titubea en algunas respuestas.

  • Sobre lo que me preguntaba... Hay un sistema informático que selecciona las llamadas. Y también es cuestión del azar.
  • ¿Cómo dice?
  • Que también depende de la suerte.
  • ¿Cómo funciona el sistema informático?
  • Pues... Hay mucha gente llamando, y el sistema informático selecciona una de las llamadas. Por eso le digo que es cuestión del azar y del sistema informático. Puede consultarlo todo en las bases legales del concurso.
  • Pero muchas veces no hay ninguna llamada en antena. Yo llamo y me ponen en espera. No entra nadie. Vuelvo a llamar y de nuevo en espera. Si no hay ninguna llamada en directo, no entiendo porque no pasan la mía.
  • Llamadas siempre hay, ¿vale? Esto va como todo, esto es un juego. Ya le digo que está todo en las bases legales.
  • ¿En las bases legales está explicado el sistema de selección de llamadas?
  • Sí, ahí lo pone todo. Puede entrar en internet y comprobarlo.

La operadora nos remite constantemente a las bases legales del concurso, veamos qué dicen exactamente. Se trata de un documento de cuatro páginas no actualizado (los días de emisión especificados en el escrito no coinciden con los actuales) y por más que leamos y releamos el texto no solucionamos nuestra consulta. Lo más cercano a una explicación es el siguiente párrafo:

“La selección de los concursantes podrá ser según turno de llegada de todas las llamadas registradas durante el tiempo especificado para ello en el concurso o en el momento preciso decidido por el realizador o el presentador. El llamante que encuentre la línea del plató abierta en el momento adecuado tendrá una oportunidad inmediata para concursar”.

En ningún punto se concreta cuál es “el tiempo especificado” ni bajo qué criterio se decidirá abrir una línea. Lo que sí deja claro el documento es que “el simple hecho de llamar a través del número 905 y escuchar la locución grabada de bienvenida supone la participación del concursante”.

¿Las respuestas están bajo notario?

Volvamos a la conversación con el Departamento de Atención al Cliente de Llama TV.

  • En el mismo programa matinal de La Sexta, el otro día aparecían unas monedas en pantalla y el juego consistía en sumarlas y dar la cantidad exacta. Yo estaba viendo el concurso y uno de los participantes acertó el resultado, pero el presentador dió su respuesta como errónea. Al final del juego, y después de que entraran numerosas llamadas más, el presentador abrió el sobre y era la respuesta del concursante. Nadie se llevó el premio y pasaron a otro juego.
  • Eso no es posible.
  • Revisen el vídeo y lo verán. Ya le digo, la semana pasada en el concurso matinal de La Sexta.
  • De verdad, eso no es posible porque aquí todo está ante notario.
  • ¿Las respuestas están ante notario?
  • Sí, está todo ante notario.
  • ¿Qué significa ante notario?
  • Un momentito por favor.

Quizás nuestras preguntas están incomodando a la operadora, que deja nuestra llamada en espera. Suena música clásica. Pasados unos segundos, la chica nos responde.

  • Todo pasa por el notario.
  • ¿Pero qué significa que todo pasa por el notario? ¿El notario mira el programa cada mañana y comprueba que coincidan las respuestas?
  • No le puedo dar más información.
  • ¿Podría ponerme con alguien que pudiera resolver mis dudas?
  • La persona encargada no se encuentra en la oficina.
  • Entonces, ¿me decía que todo el concurso está revisado por un notario?
  • Las bases legales están hechas ante notario. Está todo legal.

Parece que ya va quedando más claro dónde está el truco. Las bases legales, es decir, el documento de cuatro páginas que como hemos comprobado no explica el funcionamiento del programa, está depositado ante notario. Otra cuestión son las respuestas. Durante el programa los directores de estos espacios pueden ejercer libremente, cambiando en directo, por ejemplo, las letras de un juego cuando un participante acierta la respuesta correcta.

Incluso hay quien ha acusado a estos espacios de programar reemisiones y abrir las líneas. Según el Consell de l’Audiovisual de Catalunya (CAC), en ocasiones se ha emitido un programa grabado simulando un “riguroso directo” y las líneas quedan abiertas para que la gente vaya llamando. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) denuncia en su página web que “algunos de los teléfonos de participación permanecen abiertos fuera del horario del programa, y eso constituye una estafa”.

“Esto es un juego y no puedo explicarle cómo funciona”

Sigue la conversación con el Departamento de Atención al Cliente de Llama TV.

  • Ya le he dicho que todo está en internet, en las bases legales. ¿Algo más?
  • Nada más, pero tampoco me ha solucionado demasiado.
  • ¡Es que yo no le puedo solucionar nada!
  • Bueno, es Atención al Cliente, ¿no?
  • Es Atención al Cliente, vale. Pero ya le he dicho que el sistema informático selecciona las llamadas.
  • Pero si no me dice cómo funciona el sistema, poco me arregla. Yo voy llamando y llamando y se pasan media hora sin poner ninguna llamada.
  • Usted tiene que entender que esto es un juego. Y yo no puedo explicarle cómo funciona, no tengo autorización.

Como en Llama TV no nos contarán nada más, nos ponemos en contacto con la asociación Telespectadors Associats de Catalunya para que nos informen del criterio de selección de las llamadas que utilizan en este tipo de programas. Su asesora jurídica, Maria José Soler, nos explica el funcionamiento de los concursos.

  • Suelen seleccionar 1 llamada de cada 10.
  • ¿Y esa llamada es la que entra en directo?
  • No, no. Esa llamada luego tiene que pasar un sorteo del que desconocemos qué porcentaje de posibilidades tiene de salir elegida.
  • Y si supera el sorteo, ¿entonces sí que entra en directo?
  • No es seguro. A veces les preguntan fuera de antena cuál es su respuesta y, dependiendo de si es la correcta, deciden emitir la llamada o ponerles otro filtro. Todo es un engaño y una estafa.

“¡Llámanos o te arrepentirás!”

El objetivo de estos concursos es convencer al espectador que está mirando el programa que se trata de una de las pocas personas que conoce la respuesta correcta y que puede llevarse el premio con una sola llamada. A modo de ejemplo, veamos lo que decía una presentadora del concurso Suerte por la mañana emitido en Cuatro: “Si sabes la respuesta, ¡llámanos ahora! Piensa que es sábado por la mañana y mucha gente está en los supermercados. Otros estarán durmiendo, o limpiando, o cocinando, o en la playa. No lo dudes, ¡llámanos o te arrepentirás! 14.000 euros te están esperando”.

El asunto de los premios es un caso aparte. Impresas en pantalla, aparecen unas letras enormes que anuncian la gran suma de dinero que se puede conseguir. Pero en realidad esa cantidad es un bote muy difícil de conseguir. La persona que resuelva el juego ganará una cantidad de dinero infinitamente inferior a la anunciada. Lo denuncia el portavoz de la OCU, David Ortega: “Incitan a la gente a llamar anunciando que pueden ganar 10.000 euros, mientras que en la parte inferior, en una letra imposible de leer, aclaran que hay 100 euros seguros y 9.900 de bote”.

El portavoz de la OCU explica que con los precios de las llamadas, superiores a 1,5 euros cada una, pasa algo parecido: “Aparecen unas letras muy pequeñas de color blanco y se mueven a una velocidad tan rápida que es complicado leerlas con claridad. En resumen, que estos concursos no cumplen los requisitos mínimos de información”.

¿Y qué se puede hacer ante ello? “De momento, poca cosa”, responden desde Telespectadors Associats de Catalunya. “No existe ninguna ley que regule estos concursos, y es difícil pillarlos, porque ninguna normativa regula que lo que hacen esté prohibido”. FACUA asegura que la estafa es posible gracias a una laguna en la regulación de los llamados números de tarificación adicional.

Facturas desorbitadas

La sorpresa llega para muchas personas cuando reciben la factura telefónica en sus casas. Las asociaciones de consumidores atienden centenares de quejas cada semana por presuntas estafas en estos concursos, y han recopilado decenas de casos para tramitar una denuncia ante el Instituto Nacional de Consumo y la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones

"Son demasiados casos, por lo que no parece que pueda ser un error informático", afirma Rubén Sánchez, portavoz de FACUA. La asociación sospecha que el "fraude masivo" parte de un mecanismo que "secuestra" la línea del usuario y repite de forma automática su llamada. Sánchez lo ejemplifica con el caso de un matrimonio de Sevilla que recibió una factura donde constaban 867 llamadas a líneas 905. Más de la mitad de esas llamadas se habían hecho en una sola hora. La factura superaba los 1.000 euros.

FACUA-Consumidores en Acción ha solicitado al Gobierno que ponga en marcha controles sobre los teléfonos con prefijo 905 para acabar con los abusos y fraudes que se cometen a través de ellos. La organización asegura que la estafa es posible gracias a una laguna en la regulación de los llamados números de tarificación adicional (803, 806 y 807). Los que comienzan con el prefijo 905, pensados para encuestas masivas y espacios como el festival de Eurovisión, no fueron incluidos en esa categoría, convirtiéndose así en una vía para el abuso. Los responsables de los concursos pueden eludir las obligaciones a las que sí están sometidos los prefijos 806 y 807, como son ofrecer toda la información al usuario, o seguir los protocolos de reclamación.

En los próximos meses, ninguna institución tiene previsto aplicar una nueva normativa que regule los concursos telefónicos en televisión, con lo que se prevé que continúen las reclamaciones. Ante esta situación, desde la organización de consumidores FACUA se recomienda bloquear el acceso de los teléfonos a las líneas 905, algo que no se podía hacer hasta principios de 2009. “No es la solución que querríamos, pero al menos evitaremos facturas de miles de euros en estos tiempos de crisis”.

Este reportaje ha sido posible gracias a la colaboración del resto del equipo [Miquel Vilalta, Sergio Morales y Damià S. Bonmatí].

Noticia editada por:

Quim Sala Martil

hace 6 meses y 8 días

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