La autoestima no cabe en una 36
Cada vez son más las marcas que se apuntan a las tallas grandes
Rocío tiene 29 años y durante mucho tiempo no ha lucido la ropa que a ella le hubiese gustado. Padece de sobrepeso y para ella el ir de compras, una de las aficiones más practicadas por la juventud, no era motivo de alegría. Una XL puede no ser suficiente, y siempre ha tenido dificultad para encontrar la prenda que le favorezca en las marcas comerciales donde compraban sus amigas. Actualmente, debido al incremento de personas con obesidad, esta situación ha cambiado y Rocío puede vestir como quiera.
Dificultades en la infancia
La moda forma parte de la sociedad, es una característica cultural que muestra el espíritu del momento. Corresponde a una elección de gustos y está en la mano de cada uno el querer ceñirse a ella o no. El problema viene cuando una persona no puede seguir los patrones establecidos porque su cuerpo no se lo permite, mermando poco a poco su autoestima. «Cuando era pequeña me sentía como un patito feo. Mi primer encuentro con la realidad fue cuando mi madre me llevó a comprar y vi como la ropa que a mí me iba bien no era la misma que se probaban el resto de niñas», cuenta Rocío. Sin dar indicios de reducción, el problema de la obesidad infantil se está incrementando en España, que encabeza la lista Europea en lo referente a este trastorno. El sobrepeso y la obesidad infantil afectan al 35% de los alumnos de primaria de 6 a 10 años de edad, según datos preliminares del Programa Piloto Escolar de Referencia para la Salud y el Ejercicio contra la Obesidad (PERSEO). Si desde la infancia no se ha intentado evitar el problema, es difícil que la persona pueda cambiar el metabolismo adquirido durante los primeros años de vida.
Hasta la talla 42
En los establecimientos de las grandes superficies comerciales enfocadas a la chica joven y actual no se puede encontrar ninguna talla más allá de la 42. En una persona vulnerable y con un alto nivel de interiorización del ideal estético delgado, esto podría afectar negativamente a su autoestima. Según David Sánchez-Carracedo, psicólogo especializado en los problemas relacionados con la alimentación y el peso, una talla 42 o superior pueden ser tallas completamente normales para mujeres jóvenes desarrolladas. «El no encontrar ropa de su talla no llevará a estas mujeres a pedir el libro de reclamaciones para dejar constancia de su queja respecto a que la tienda no ofrece tallajes completamente normales, sino que probablemente haga que se sientan “gordas” y se refuercen sus ideas de que tienen que hacer “algo” para adelgazar, pudiendo llevarlas a iniciar o mantener conductas no saludables», argumenta Sánchez-Carracedo. Con el tiempo, las experiencias de Rocío relacionadas con las dificultades causadas por la ropa aumentaban. «No encontraba ningún pantalón que me quedase bien. Al preguntar a la vendedoras si había una talla más me llegaron a responder que mirarse en la sección de señora o probase con algunos de hombre», recuerda. Un 13,2% de mujeres españolas entre 15 y 75 años padecen de sobrepeso, según un informe publicado por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea). Según David Sánchez-Carracedo, estos trastornos son muy complejos y están causados por una gran cantidad de variables de las cuales todavía no se tiene un modelo preciso.
Queja en un establecimiento de Barcelona
Moda en tallas grandes
Actualmente, se pueden encontrar tiendas dedicadas exclusivamente a tallas grandes. «Es un alivio ir a comprar sabiendo que hay más tallas para elegir, que no tienes que irte deprimida porque la ropa te queda pequeña», explica Rocío. En el mercado español hay diversas marcas que han conseguido hacerse un hueco en el negocio de las tallas grandes. Una de ellas es TRIO’S, enfocada a la chica joven y actual. Carmen Cambrón, al frente de la empresa, decidió dedicarse a ello porque la demanda del mercado lo exigía. «Fuimos de los primeros en España en darnos cuenta de que no había tallas grandes», revela. Según Cambrón, la sociedad española cada vez tiene más sobrepeso debido al ritmo de vida y al estrés, lo que conlleva un mayor nivel de demanda. Además, también hay que tener en cuenta los mínimos niveles de evolución: «La talla normal se sitúa alrededor de la 44, ya que la chica al ser cada vez un poco más alta también es un poco más ancha», argumenta Cambrón. TRIO’S abarca de la talla 46 a la 66 y fabrica todo tipo de ropa. «Los vestidos de fiesta sólo los hacemos hasta la 58, pero cada vez son más las mujeres que quieren más tallas, quieren vestir igual que una que tenga una talla 40», comenta Cambrón. Además asegura que muchas veces le han dado las gracias por hacerlas sentir un poco mejor y más seguras de ellas mismas. «Nos gusta vestir actuales y a la moda, como cualquier otra persona. Por tener unos kilitos de más no tenemos porque llevar sacos largos, sin ninguna forma y de colores oscuros», argumenta Rocío. Y es que hasta hace poco las personas con sobrepeso tenían que recurrir a comprar ropa de baja calidad en mercadillos o resignarse a vestir disconformes con lo apropiado para su edad o sus gustos.
Grandes marcas también se animan
La famosa marca francesa Channel incluyó en su colección crucero 2010-2011 a una modelo de tallas grandes en su desfile. Con esto, las personas que pueden usar varios números más que una 38 han dado un paso más para demostrar que las mujeres con curvas existen y quieren tener presencia. Este avance junto con otras medidas como el establecimiento de unos mínimos de masa corporal en las pasarelas deja claro que la autoestima no cabe en una talla 36. Las mujeres con curvas existen y reclaman lo mismo que las demás. Sin embargo, lo importante no está en encontrar ropa que favorezca, sino en sentirse bien con uno mismo. Para Rocío la clave es clara: «Es muy sencillo, sólo consiste en entendernos y querernos tal y cómo somos. El peso es algo importante, pero no debe convertirse en algo trascendental».




