![]() | Salidas a un callejón sin salidaGonzalo de MeloLaporta está nerviosísimo. Ferrer, Ingla y Benedito, por mucho que digan, también lo están; salen en los medios de comunicación con el típico argumento de que el número de firmas no es definitivo ni tampoco cuenta, al menos de manera real, en las elecciones a la presidencia. Razón no les falta, ya que Bassat arrasó en el número de firmas de las anteriores elecciones y no pudo ganar al que fue la cabeza visible del ‘Elefant Blau’. Eso sí, Rosell ya tiene la primera victoria moral. Ni sumando todas las firmas de los otros tres candidatos le alcanzarían. ¿Y por qué tanta diferencia? En primer lugar, porque Rosell lleva tiempo preparándose para estas elecciones. Y en segundo lugar, se han producido dos grandes problemas que se resumen en una sola persona: Joan Laporta. El que dejará de ser presidente del Barcelona el 30 de junio se ha mostrado errático y puede pagar muy caro (para sus intereses, por supuesto) el haberse decantado tan tarde por el candidato continuista. Godall no podía ser el candidato. Demasiado torpe y bocazas; un estilo tipo Ramón Calderón, que cada vez que abría la boca subía el pan. Laporta se decidió finalmente por Jaume Ferrer. Él debía poner la cara, mientras Laporta sería el que mandaría en la sombra. ¿Qué clase de presidente se decantaría por un hombre al que el club ha espiado? Oficialmente son cuatro los candidatos. Y el rival a batir es uno que empezó la maratón hace tiempo. Está en el quilómetro 15, mientras que los demás acaban de empezar. La única solución posible es, sin duda, que se unan. Dudo mucho que alguno, él solito, pueda batir al potentísimo equipo de Rosell. Lo más factible es que Ingla y Ferrer formen una misma candidatura. Y ni así creo que ganasen al candidato real. Laporta perdió demasiado tiempo al designar a su delfín. Y ahora se ve en un callejón sin salida, rodeado por todo el equipo de Rosell. Gonzalo de Melo | |

